Tratamientos

Medicina Integrativa

Autotransplante de Linfocitos

La terapia celular con linfocitos (inmunoterapia) adiestra al sistema inmune del paciente para que aprenda a reconocer y aniquilar las células del cáncer y otras. Gran parte de la efectividad de este tratamiento se debe al trasplante de células inmunitarias seleccionadas y multiplicadas en cultivos celulares de laboratorio, para luego aplicar una sola inyección con miles de millones de linfocitos seleccionados.

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La inmunoterapia adiestra al sistema inmune del paciente para que aprenda a reconocer y aniquilar las células del cáncer funcionan sobre todo en tumores que acumulan muchas mutaciones genéticas en poco tiempo, como el melanoma y los tumores de pulmón causados por el tabaco.

La técnica consiste en un autotransplante de linfocitos directamente en el tumor, de tal forma que los glóbulos blancos inician la defensa contra el cáncer. Los linfocitos se unen y eliminan las células cancerosas hasta su completa destrucción. 

Con esta técnica se ha conseguido aislar linfocitos T y seleccionar solo aquellos capaces de identificar neoantígenos, proteínas que solo producen las células tumorales.

Los linfocitos T reguladores tienen como misión controlar la actividad del resto de linfocitos y del sistema inmune, evitando una activación excesiva que podría conducir, por ejemplo, al desarrollo de enfermedades autoinmunes.

Igualmente, tras un trasplante, los linfocitos T reguladores permiten controlar la actividad del sistema inmunológico evitando así la activación del resto de poblaciones linfocitarias que pueden generar daños en órganos sanos del paciente ocasionando la enfermedad injerto contra receptor. El desarrollo de esta complicación, de hecho, se ha relacionado en numerosos estudios con un número insuficiente o una función inadecuada de los linfocitos T reguladores después del trasplante, de manera que su infusión permite “equilibrar” nuevamente la respuesta inmune.

Inmunoterapia con linfocitos

Los factores de transferencia son coadyuvantes en la activación del sistema inmune. Estos son moléculas del sistema inmune que activan la respuesta inmunitaria adquirida mediada por linfocitos-T a través de antígenos específicos. La respuesta inmunitaria adquirida es la memoria de tu sistema inmune.

Una vez que has sido expuesto a un tipo de virus específico tu cuerpo crea antígenos especiales para atacarlo. Así, si vuelves a exponerte al virus en un futuro, tu sistema inmune ya tiene preparado un arsenal específico para atacarlo, haciéndote inmune a éste.

Los factores de transferencia pueden transferir la inmunidad entre dos organismos diferentes.  Un ejemplo específico es el calostro de la leche materna, donde a través de factores de transferencia, la madre transfiere su inmunidad adquirida hacia su bebé, preparando su sistema inmune para responder más eficientemente ante un nuevo patógeno.

De la misma manera, los factores de transferencia pueden ayudarte a ti a fortalecer tu sistema inmune y reducir la posibilidad de presentar síntomas graves o severos en caso de contagio con cualquier virus, incluyendo el SARS-CoV-2 que produce la enfermedad por COVID-19.

En conjunto con las células madre, que tienen una función inmunomoduladora, los factores de transferencia brindan la oportunidad de fortalecer el sistema inmune, independientemente de la edad y el sexo, permitiéndote tener una respuesta más rápida y certera.

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